Áreas de inversión

Sectores y oportunidades específicas para la atracción de nuevas inversiones.

SERVICIOS ESPECIALIZADOS Y DIGITALES

La Región de O’Higgins ofrece condiciones excepcionales para inversiones en soluciones tecnológicas avanzadas al servicio de sectores productivos clave como la agricultura, la energía y la conectividad.

Manufactura de valor añadido

La región representa una plataforma privilegiada para el procesamiento industrial de materias primas con un enfoque en sostenibilidad, eficiencia y sofisticación productiva. Dirigidos especialmente a sus sectores industriales de mayor contribución económica, la Agroindustria y la Minería.

Turismo de interés especial

Como destino emergente, la región de O’Higgins cuenta con un amplio portafolio de experiencias turísticas diferenciadas y de alto valor agregado, apalancadas en su entorno natural y arraigada industria vitivinícola.

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Infraestructura hotelera y alojamiento​

INVERSIÓN INMOBILIARIA

Proyectos orientados a construcción y operación de infraestructura hotelera, especialmente en nodos urbanos como San Fernando y Rancagua, para atender a la creciente demanda de turistas, viajeros corporativos, eventos y turismo interregional. Concretamente la ubicación de San Fernando en la Ruta 5 Sur y la cercanía a centros industriales y agrícolas la convierten en un punto de creciente demanda para viajeros corporativos y turistas; alineado con la alta vocación de desarrollo turístico que busca potenciar la municipalidad. Ejemplos de perfiles inversionistas serían cadenas hoteleras, fondos inmobiliarios, desarrolladores inmobiliarios o inversores privados/family offices.

• Tarifa promedio diaria (ADR): El ADR se ubicó en $63.738 a nivel regional en marzo de 2025, creciendo 13,5% interanualmente, lo que indica un mercado dispuesto a pagar por servicios de calidad.
• Demanda creciente: En marzo de 2025, el nº de pernoctaciones aumentó un 4,1% respecto al mismo mes del año anterior (INE).
• Ventaja territorial: O’Higgins tiene posición estratégica, buena conectividad con Santiago y cercanía a industrias tractoras.
• Ecosistema local: Viñas con proyección MICE (turismo de reuniones), zonas industriales, y oferta limitada que requiere ampliación.

 

El crecimiento sostenido del turismo en la Región de O’Higgins, tanto ocio, como corporativo y de negocios, ha generado una presión creciente sobre la infraestructura hotelera disponible. Esta situación evidencia brechas en cobertura, calidad y segmentación del alojamiento, y abre espacio para nuevas inversiones, particularmente en desarrollos hoteleros temáticos, alojamientos de nivel medio-alto, y propuestas híbridas (negocios/experiencial).

Viajes de NEGOCIO Y TRABAJO han aumentado debido a nichos de demanda:

Agroindustria

Minería

Eventos

~ 0

Alojamientos turisticos en toda la regíon

0 %

Viajes turísticos nacionales

(enero – octubre 2024)

0 °

Región de destino entre nacionales

(enero – octubre 2024)

0

pernoctas

(enero 2025)

+ 0 %

pernoctas

(Vs. enero 2024)

$ 0

ingreso promedio

(RevPAR, enero 2025)

+ 0 %

RevPAR

(Vs. enero 2024)

Oportunidades para la inversión en infraestructura habilitante

Ubicación estratégica: proximidad a Santiago, con conectividad directa (también litoral/precordillera).
• Alta vocación turística en Colchagua, uno de los destinos enoturísticos más reconocidos de Chile.
• Crecimiento en demanda corporativa y de negocios como San Fernando (agroindustria) y Rancagua (industria, minería, servicios).
• Disponibilidad de suelos urbanos y rurales con bajo costo relativo (comparación con otras regiones).
• Tendencia al crecimiento de las parcelaciones y desarrollos inmobiliarios rurales.

O’Higgins concentra solo el 2,7% de las llegadas nacionales de turistas a nivel país (SERNATUR, 2023), pero con altas tasas de ocupación concentradas en el Valle de Cachapoal (>70 %) y Valle de Colchagua (>60%), lo que satura la demanda en comunas aledañas; mientras que se aprecia una creciente demanda en nuevas localizaciones.

Se evidencia una baja densidad de hoteles de nivel ejecutivo o corporativo en comunas con fuerte actividad agroindustrial y minera, como San Fernando o Rancagua.

Adicionalmente, los viajes de trabajo y negocios hacia la región han crecido sin una oferta hotelera adecuada, lo que deriva en pernoctaciones fuera de la región.

La escasez de oferta de alojamiento y la creciente demanda de pernoctas en la región, genera oportunidades para la inversión en infraestructura habilitante: desarrollo de oferta hotelera convencional, alojamientos boutique y temáticos, eco-lodges, o la rehabilitación y puesta en valor de inmuebles patrimoniales para uso turístico, entre otros.

La oportunidad se centra en el desarrollo de nueva infraestructura hotelera y de alojamiento turístico y corporativo, en zonas estratégicas de la región como:
Alta demanda turística (enoturismo/eventos)
Turismo de negocios / corporativo y turismo costero

Este ecosistema, compuesto por instituciones gubernamentales y un tejido empresarial activo, crea un entorno propicio para la inversión en proyectos de diversificación.
El Gobierno Regional (GORE) como encargado de la planificación territorial y la asignación de recursos para proyectos estratégicos, cuenta con potestad para la promoción y gestión de iniciativas de energías renovables.

A nivel empresarial, existe una base consolidada de viñas con infraestructura turística, operadores de turismo aventura, pequeños hoteleros y proyectos de alojamiento de estándar medio-alto.
La articulación de estos actores permitiría desarrollar productos turísticos integrados y escalar la oferta.

Family offices con interés en activos inmobiliarios rurales o turísticos

Inversionistas locales (viñas, agroindustrias) que deseen diversificar.

Empresas inmobiliarias con vocación turística o residencial de segunda vivienda.

Fondos especializados en hospitality y turismo. sustentable.

Cadenas hoteleras que busquen expandirse fuera de Santiago.

Operadores turísticos globales interesados en establecer infraestructura propia.

Apostar por nuevos desarrollos hoteleros en zonas con alta demanda y baja oferta.

Colchagua, San Fernando y Rancagua presentan tasas de ocupación elevadas y carecen de alojamientos.

Diversificar la oferta con propuestas híbridas.

Se abren oportunidades para combinar alojamiento con experiencias turísticas, eventos corporativos, gastronomía o wellness.

Invertir en activos inmobiliarios turísticos de alto potencial.

La demanda creciente por pernoctaciones en la región impulsa modelos de inversión como lodges, apart-hoteles y residencias turísticas.

Aprovechar el flujo de viajes por negocios y eventos.

El turismo corporativo y agroindustrial impulsa una demanda estable en sectores como agroindustria, minería y enoturismo.

Articular con actores locales y ecosistema público.

Viñas, municipios, centros de eventos y organismos como SERNATUR y la CDR apoyan el desarrollo de infraestructura y planificación turística.